En Jalisco hay mil 509 pozos profundos de los que se extrae agua para
consumo humano, pero el año pasado 25 de ellos rebasaron los límites
permitidos por la Norma Oficial Mexicana 127 en componentes como
arsénico, fierro y flúor, de manera que hay poblaciones usando agua de
la llave con alguno de estos metales pesados.
Así lo reconoce la Comisión Estatal del Agua
(CEA), que admite que en Jalisco hay 90 municipios cuyos pozos de
extracción de agua potable rebasan constantemente los niveles permitidos
de metales pesados, aunque durante 2013 sólo se encontraron 25 fuera de
norma.
La información de la CEA fue otorgada a este medio tras
una solicitud con base en la Ley de Transparencia, en la que sólo
detalló la ubicación de ocho de esos pozos de agua: los que están en el municipio de Tlajomulco de Zúñiga.
En
entrevista posterior, Tito Lugo Arias, titular de la dependencia
estatal, insistió en que este municipio metropolitano es el que más
preocupa porque tiene la mayor concentración de población, en
comparación con otros.
“Si hay siete millones de personas en el
Estado y cuatro están en el centro, sobre acuíferos que están
sobreexplotados (...) mayor cuidado debemos de tener (en esta zona),
como es el caso de Tlajomulco”.
Tlajomulco se abastece
principalmente del acuífero de Toluquilla, que junto con el de Atemajac
surten 30% de la demanda de agua en la Zona Metropolitana de
Guadalajara; esto los sobreexplota, pues reciben mayor extracción que
recarga anual, y esto, a su vez, genera en el agua una presencia mayor
de metales como el arsénico.
La NOM 127 establece que la
concentración de arsénico no debe rebasar 25 microgramos por litro, para
permitir que el agua sea distribuida a la población. No obstante, el
coordinador de Servicios Municipales de Tlajomulco, Érick Tapia Ibarra,
confirmó que actualmente hay ocho pozos fuera de norma, de los 115 que
hay en su territorio: “Para (hacer frente a) ello se están proyectando
las dos plantas potabilizadoras con una inversión de 30 millones de
pesos, ya estamos trabajando en el tema”.
El alcalde Ismael del Toro, por su cuenta, afirmó que en 11 semanas entrarán en operación las dos plantas.
Érick
Tapia pidió “no alarmarse: el arsénico es un metal presente en
acuíferos sobreexplotados como es el caso del acuífero de Toluquilla. Lo
compartimos con Zapopan y Tlaquepaque”.
La diferencia es que
Zapopan y Tlaquepaque están integrados a la red y los servicios del
SIAPA, que potabiliza el agua que se surte a la población.
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