La reciente captura del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán ha generado una interesante comparación con otro narco que sembró el terror: Pablo Escobar, más conocido como “El Patrón”.
Si bien ambos narcotraficantes sembraron el terror, expertos señalan que "El Chapo" estuvo lejos de igualar el poder que tenía en su momento el "El Patrón".
Guzmán, como líder del temible Cártel de Sinaloa, alcanzó un poder que le permitió ser el responsable del asesinato de entre 2.000 y 3.000 personas, según él mismo confesó.
Pero
Escobar fue más allá. No solo llegó a controlar el 80 % de la cocaína
que se vendía en Estados Unidos en la década de 1980, sino que mató a
dos ministros de Justicia, cuatro candidatos presidenciales, 11 jueces
de la Corte Suprema y hasta al director de un periódico.
Otra
diferencia es que, mientras "El Chapo" centró sus esfuerzos militares en
la lucha contra cárteles enemigos y contra las autoridades estatales de
nivel local, Escobar “le declaró la guerra al Estado”, recuerda el portal Infobae.
Hay
un detalle que puede pasar desapercibido, pero que los expertos señalan
como un indicador del poder que tenía Escobar, a diferencia de "El
Chapo". Así, mientras Guzmán tenía tensiones con los demás líderes del
Cártel de Sinaloa, Escobar manejaba la mayoría de los eslabones de la cadena productiva de la cocaína que se vendía en Estados Unidos.
“El
Cártel de Medellín estaba mucho más cerca de encarnar el verdadero
significado de un cártel, que es una organización que controla las
distintas fases del negocio”, señaló el politólogo Juan Carlos Garzón Vergara.
Así, mientras Pablo Escobar era el jefe indiscutido, "El Chapo" Guzmán debía compartir el liderazgo con otros capos.
Una diferencia más entre ambos narcotraficantes es que mientras Guzmán fue capturado sin disparar una bala,
Escobar fue ultimado en 1993 tras enfrentarse a un comando especial
integrado por miembros de la Policía, el Ejército y agentes antidroga
estadounidenses.
PORTADA PRINCIPAL
Publicar un comentario